| 1 cuota de $23.900,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $23.900,00 |
| 1 cuota de $23.900,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $23.900,00 |
| 2 cuotas de $14.612,46 | Total $29.224,92 | |
| 3 cuotas de $10.028,44 | Total $30.085,32 | |
| 6 cuotas de $5.416,53 | Total $32.499,22 | |
| 9 cuotas de $3.974,57 | Total $35.771,13 | |
| 12 cuotas de $3.269,91 | Total $39.239,02 | |
| 24 cuotas de $2.250,88 | Total $54.021,17 |
| 3 cuotas de $10.143,16 | Total $30.429,48 | |
| 6 cuotas de $5.770,65 | Total $34.623,93 |
| 3 cuotas de $10.289,74 | Total $30.869,24 | |
| 6 cuotas de $5.648,76 | Total $33.892,59 | |
| 9 cuotas de $4.226,84 | Total $38.041,63 | |
| 12 cuotas de $3.461,71 | Total $41.540,59 |
| 18 cuotas de $2.532,33 | Total $45.582,08 |
Autor: Vanoli, Hernan
Editorial: SIGLO XXI EDITORES
ISBN: 978-987-801-607-8
Sinopsis: ¿Por qué se volvió problemático o difícil definirse como progresista? ¿Por qué, en algunos contextos, esa palabra se devaluó como si solo nombrara a los biempensantes que miden cada cosa que dicen por miedo a la incorrección política? Está claro que se trata de una identidad en crisis. ¿No será hora de revisarla y volver a llenarla de contenido? Con irreverencia e interés en el destino de la Argentina, Hernán Vanoli nos invita a revisar los puntos ciegos del progresismo, no para alimentar una autocrítica endogámica sino para dar lugar a una conversación productiva. Así, analiza la tendencia a demonizar a los empresarios, en especial a los tecnológicos un gran ejemplo es Marcos Galperin , como si fueran el problema y nunca la solución; la mirada condescendiente hacia los pobres y la escasa comprensión de las clases medias bajas esas que a veces reclaman más policía y más castigo, pero que dicen no a la pena de muerte y sí a las políticas sociales ; la melancolía y la nostalgia por un mundo extinguido; la creencia de que el nacionalismo es facho, reaccionario. Echando mano de su experiencia como consultor y lector obsesivo, Hernán Vanoli propone que el progresismo resetee sus marcos mentales y se aligere de ideología. Y que afronte sin anteojeras el mundo digital que llegó para quedarse, porque es ahí donde habrá que crear, con verdadera mística y mucha inteligencia, políticas concretas de gobierno.
